martes, 4 de agosto de 2015

Chocolate negro contra el sobrepeso y la diabetes tipo 2

No se conocen con certeza los orígenes del árbol de cacao (Theobroma cacao). Algunas teorías proponen que su diseminación empezó en las tierras tropicales de América del Sur, de la cuenca del río Orinoco o el río Amazonas, extendiéndose poco a poco hasta llegar al sureste de México: estudios arqueológicos revelan que el cacao es, en efecto, de origen sudamericano, y se consumía en Ecuador desde hace unos 5.500 años. El cacao era utilizado como moneda ya que era uno de los productos que se utilizaban para pagar el tributo al "tlatohani". 

En los primeros tiempos el consumo parece haber sido en forma de una especie de 'cerveza': una bebida basada en la fermentación más que de los granos del cacao de la pulpa. Luego, los olmecas, mayas y mexicas comenzaron a consumir el chocolate derivado de la pasta de los granos aliñada o aderezada con chile. En forma semi líquida y líquida, el chocolate eran la bebida preferida de las realezas, que lo consumían en vasos especiales (jícaras). 

El chocolate (en náhuatl: xocolatl) es el alimento que se obtiene mezclando azúcar con 2 productos derivados de la manipulación de las semillas del cacao: la pasta de cacao y la manteca de cacao. Los beneficios potenciales para la salud si tomamos chocolate negro siguen acumulándose (se entiende que un chocolate negro es el que presenta una proporción de pasta de cacao superior al 50 % del producto).

CIUDAD DE BUENOS AIRES (JuntosBien). 12 alimentos fundamentales para mantener el cerebro activo:
> Agua (60% del cuerpo del adulto, 70% del lactante, y 40% del anciano es agua. El 91% del cerebro es agua)
> Pescado azul (omega-3)
> Nueces (Alfa-linoleico (alfa-linolénico omega-3 de origen vegetal, monoinsaturadas, fibras, vitaminas E, B1, B2, B3, B6, acido fólico, calcio, magnesio, cobre, selenio, flavonoides, fitosteroles) 
> Queso parmesano (calcio, fósforo, vitaminas B2 y grupo B, A, D, E, sodio, colesterol)
> Espinacas, endibias, pipas de girasol, hígado (ácido fólico/vitamina B9)
> Pimiento (vitamina C, el rojo más que el verde. Además, A, E, B1, B2, B6 y ácido fólico, fibra, magnesio, cobre, flavonoides y capsaicina)
> Pipas de girasol (grasas poliinsaturadas, proteínas, carbohidratos, mucha vitamina E, acido fólico y fibra, flavonoides, hierro, magnesio, colina, betaina, lignanos y fitoesteroles)
> Brécol o brócoli (vitaminas A, C, E, K y acido fólico, B3 y B6, glucosinolatos, flavonoides y luteína)
> Licuado de avena (carbohidratos complejos, grasas insaturadas con importancia del oleico y linoléico, vitaminas B1, B3, acido fólico y E, potasio, selenio, fósforo, magnesio. Sus enzimas convierten al almidón en maltodextrina, maltosa y glucosa)
> Banana o plátano (levulosa y glucosa, B6, acido fólico, C y minerales como calcio, fósforo, magnesio y potasio, fibra soluble) 
> Té verde (niacina, ácido fólico, flúor, manganeso, teobromina, flavonoides, acido oxálico, catequina, epicatequinas, EGCC o galato de epigalocatequina)
> Chocolate (vitamina E, vitaminas del grupo B, potasio, calcio,  flavanoles, hierro y magnesio) 



Texto e imagen Juntos bien

domingo, 2 de agosto de 2015

2 de agosto Día del Trabajador Gastronómico





Los mozos, los chefs, los hoteleros, los barman y todos sus afines hoy están de festejo. Es que este 2 de agosto se celebra, como todos los años, el Día del Trabajador Gastronómico en Argentina .

 La conmemoración de este día se debe a que un día como hoy, pero de 1948 , varios sindicatos de hotelería y gastronomía que se habían creado a lo largo y ancho de todo el país durante más de 40 años se unieron para formar la Federación Obrera Argentina de la Industria Hotelera (FOAIH) , hoy conocida como Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA).

 El Día del Trabajador Gastronómico también es conocido en algunos lugares como el Día Nacional del Trabajador Hotelero y Gastronómico. Como parte de sus celebraciones, desde distintas filiales de UTHGRA organizan en las calles de sus ciudades la típica carrera de mozos.

Terra

lunes, 20 de julio de 2015

Vuelve Espacio Gourmet, la feria gastronómica de Pilar


El último fin de semana de julio llega la segunda edición de un evento que propone clases de cocina, catas de vino, productos gourmet, food trucks y mucho más.


Del 24 al 26 de julio vuelve a Pilar Espacio Gourmet, una feria gastronómica que propone lo más sofisticado y novedoso de la gastronomía actual: clases de cocina, la posibilidad de probar y comprar productos de calidad, utensilios y herramientas de cocina y degustación de vinos.

Entre las propuestas culinarias se destaca la de los célebres chefs Jean Paul Bondoux y Jérôme Mathe, que presentarán su servicio de catering “Cuisine du Sud”, los hot dogs gourmet de Pancho Bonito y, además, todo tipo de restaurantes sobre ruedas: B.A. Foodtruck, María Félix, Moros en la Costa y Bonnyuzz son algunos de ellos.

También vas a poder asistir a las clases abiertas de los chef de la Escuela de Cociceros Gato Dumas, uno de los eventos más concurridos de la última edición. Y si querés ponerle un poco de química al día, acercate al stand de GuiLab, para ver cómo preparan helado molecular en vivo.

Para los amantes del vino también hay propuestas interesantes, como la de Gorros Wine: junto a “Los Caminos del Vino”, organiza un paseo para degustar las cepas más exclusivas.

En el predio también funcionará un mercado que ofrecerá productos gourmet como las mermeladas y los chutneys de Gaby Matchel, las pastas de Paese di Sapori, las variedades de queso de Quesoteca Burgos, las leches de Veggie Milk y los blends más originales de Tea Me. Además, Ollas Essen, Metal Real con sus cubiertos, la artista plástica María Laura Pini con su “vajilla de autor”, los hornos artísticos de Cuisine y los manteles intervenidos por artista textil Nadine Youssefian.
DATOS ÚTILES
El evento se llevará a cabo el viernes 24 de 18 a 24 horas, el sábado 25 de 12 a 24 horas y el domingo 26 de 12 a 19 horas, en Chile 1963 (salida km 47 de Panamericana). 
Esta segunda edición de Espacio Gourmet cuenta con el apoyo de la Municipalidad de Pilar y con el auspicio del Banco Provincia, que ofrecerá beneficios para sus clientes.

CONCURSO FOTOGRÁFICO “LA SAL DE LA VIDA”En el marco de la feria, se premiará al ganador del primer concurso de concurso fotográfico de gastronomía gurmet. Los fotógrafos profesionales o amateurs interesados en participar, pueden mandar su foto hasta el 6 de julio (obviamente, con la comida como tema central). Para conocer las bases del certamen, hacé click acá.

Planeta Joy

Fotos Espacio Gourmet Facebook









miércoles, 8 de julio de 2015

Buenos Aires Market Feria de alimentos saludables

Buenos Aires Market es el mayor –y más bonito- mercado de la ciudad de Buenos Aires dedicado a los alimentos saludables. Se realiza durante un fin de semana por mes y convoca a los principales productores de alimentos orgánicos y saludables de la Argentina.
Con acceso libre y gratuito, ofrece la posibilidad de degustar sin cargo y comprar a precio promocional, alimentos y bebidas naturales.

¿QUÉ VOY A ENCONTRAR?

Al estilo de los mercados de orgánicos de Londres y Nueva York, Buenos Aires Market cuenta con más de 60 gazebos dónde se ubican los productores participantes, que ofrecen productos en los siguientes rubros:

¿Y QUÉ MÁS?

Buenos Aires Market es un paseo con atractivos para personas de todas las edades.
También dispone de una amplia oferta de puestos de comida vegetariana gourmet para almorzar y merendar al paso, o en las mesas comunitarias del mercado, que son atendidas por los chefs más representativos de las diferentes variedades de esta corriente gastronómica (raw food, macrobiótica, orgánica, vegana, fast good, entre otras).
Asimismo, cuenta con un auditorio en el que se ofrecen charlas, talleres y clases de cocina, con acceso libre.
La propuesta se complementa con una atractiva grilla de espectáculos callejeros.


jueves, 2 de julio de 2015

Cuando un amigo se va...Para vos querida Curri




Donde estes, al lado de tu mami, descansa en paz y te doy las gracias por la enseñanza que nos dejaste, tu fuerza, tu fe, tu valentia y tu forma tan especial de ser
No puedo escribir nada mas porque todavia no lo puedo creer, lo unico positivo que saco es que por fin has dejado de sufrir.
Te quiero

miércoles, 1 de julio de 2015

Cuál será el destino de El Palacio de la Papa Frita

Una crónica que refleja la resistencia del encargado del local y de algunos empleados que pasaron la noche en vigilia para evitar un desalojo sorpresivo; presentaron un expediente para que el restaurante se convierta en "Bar notable" y así no se cierre
Por   | Para LA NACION

"Está cerrado, ya es tarde", responde un empleado de El Palacio de la Papa Frita a LA NACION cuando este medio se presenta a las tres de la madrugada para consultar sobre la situación del tradicional restaurante del centro porteño.
Las luces están prendidas como si fuese hora pico, pero hay poco movimiento de gente a esta hora. El local está con llave, no abierto al público. El encargado del local y otros empleados toman café en el interior con cara de preocupados sin saber qué puede llegar a pasar durante hoy, día designado para un desalojo, según les comunicaron a los socios el 11 de mayo pasado.
Es un día largo para ellos. A la habitual jornada laboral le sumaron una convocatoria a actores, gente relacionada al teatro, políticos, medios de comunicación, para potenciar una manifestación de repudio a lo que podría ocurrir hoy: el cierre de este local de más de 60 años para darle lugar a una pizzería de una reconocida cadena.
Entre las personas que se acercaron al Palacio para mostrar su apoyo estuvo Carlos Oviedo, referente de Aluvión Ciudadano, que, junto a Ricardo Maidana, dueño del Palacio, hicieron unapresentación en la Legislatura porteña-en la persona del legislador Carlos Ritondo- para que se declare al Palacio de la Papa Frita como "Bar Notable de la Ciudad". Así creen que se podría evitar el desalojo.
Hoy se espera la presencia de Miguel Paz Ceminara, propietario actual del local y socio minoritario del Palacio, que amenazó con mandar a la policía para concretar el desalojo hoy, cuenta a LA NACION Carina Ini, jefa de prensa del lugar.Explica que Paz Ceminara forma parte de la sociedad, participa en las decisiones del directorio, asiste a las asambleas pero no está conforme con el restaurante y pretende alquilarlo a una pizzería. "El último contrato lo firmó por $3000 y hoy desprecia los $130.000 que le hemos llegado a ofrecer para mantener el restaurante", sostuvo Maidana en un comunicado.
El posible cierre del Palacio dejaría a 51 familias en la calle, ya que los empleados no serían tenidos en cuenta en el nuevo emprendimiento que se realizaría en la calle Corrientes 1612, típica zona de teatros y cines de la Ciudad de Buenos Aires.
Para evitar un desenlace que los deje sin trabajo, muchos de ellos pasan la noche en el lugar a la espera de una resolución. "Mañana podrían reunirse Ricardo Maidana, socio mayoritario y el Sindicato Gastronómico para ver cómo continúan", informa a LA NACION Carina Ini. Y agrega: "Hoy Paz no apareció, esperemos que no caiga mañana con la policía". Durante la madrugada, el clima es tenso, pero con la ilusión de poder revertir la situación luego del impacto que generó la concentración de ayer por la tarde.

LA HISTORIA DEL PALACIO DE LA PAPA FRITA

El Palacio de la Papa Frita nació en 1952 y hoy cuenta con otras tres sedes: una en la Costanera, avenida Rafael Obligado 6710; otra en Barrio Norte, Laprida 1339 y una tercera, también en el Centro, Lavalle 735. Es un lugar típico donde los elencos de las obras de teatro de la calle Corrientes eligen para comer milanesas con papas soufflé, el plato característico del restaurante.
Hace un año y medio, el Palacio entró en crisis, con deudas a los empleados y estuvo cerca de ser cerrado. Maidana, empresario gastronómico, se convirtió en socio mayoritario para poder revertir la situación de este lugar emblemático de la avenida porteña. "Nosotros tomamos la cadena hace un año y medio en una difícil situación económica, la revalorizamos, recuperamos las fuentes de trabajo y la oferta gastronómica y estamos contentos con el resultado...el negocio va bien, pero hay acciones que no le hacen bien a la cadena", sostuvo.
"La querida calle Corrientes no puede privarse de los símbolos que hicieron historia, el Palacio es protagonista de nuestra cultura", concluye. (continua)
Texto e imagen La Nacion


Empleados del Palacio de la Papa Frita se manifiestan esta noche frente al tradicional restaurante para impedir el cierre del local; por cuestiones económicas, la decisión del dueño es alquilarlo a una pizzería. Como señal de repudio, los trabajadores reparten papas fritas gratis en el lugar; por la tarde distintos actores y gente relacionada al teatro se acercó para mostrar apoyo al local ubicado en Corrientes 1612, en pleno centro porteño.
Ricardo Maidana, uno de los dueños, contó a TN que un socio minoritario está pidiendo el desalojo: "Nosotros tomamos la cadena hace un año y medio en una difícil situación económica, la revalorizamos, recuperamos las fuentes de trabajo y la oferta gastronómica y estamos contentos con el resultado...el negocio va bien, pero hay acciones que no le hacen bien a la cadena", sostuvo.
El desalojo estaba previsto para las 00 de hoy. Los empleados esperan que la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires declare patrimonio de la Cultura de la ciudad o que se declare Bar Notable para impedir el cambio, aunque por ahora no hay señales en esta dirección.
Un gremialista del sindicato gastronómico presente en el lugar prometió que el restaurante no será desalojado. "No se puede tirar abajo 63 años de historia poniendo una pizzería. El Palacio no cierra, vamos a resistir", afirmó. Los trabajadores allí presentes lo aplaudieron y prometen resistir allí. Pasarán la noche en estado de vigilia.

sábado, 27 de junio de 2015

Sándwiches célebres: el origen de los más famosos y dónde probar los mejores

A través de la historia de estos bocadillos se puede explicar gran parte de la gastronomía occidental. De dónde vienen y dónde se consiguen las versiones más ricas de Buenos Aires.

Eterno y contemporáneo, de origen aristocrático y naturaleza obrera, sencillo pero con un potencial de complejidad infinito, el sándwich es el plato que es todos los platos: un vector que atraviesa la gastronomía a lo largo de los siglos y a lo ancho del planeta. Desde las tribus mongolas nómades que, para poder comer sin detener su marcha, envolvían en masa la carne de caballo que componía su menú (no quieren saber cómo la preparaban) hasta las hamburgueserías deli que hoy son las vedettes en todas las capitales del mundo, la historia de la humanidad puede narrarse a través de lo que ponemos entre dos panes.
El sándwich tal como lo conocemos tiene su origen en el siglo XVIII y se lo debemos a un noble, John Montagu, cuarto conde de Sandwich quien, como la mayoría de los aristócratas de la época, no tenía mucho trabajo que hacer y pasaba el día dedicado a su actividad favorita: jugar a las cartas. Su ludopatía era tal que se negaba a abandonar el paño aún para comer, por lo que, tras largas horas de partidas, solicitaba a su servidumbre que preparara un bocadillo entre dos panes que le permitiera almorzar o cenar sin interrumpir su juego y sin ensuciar los dedos con los que manipulaba los naipes. Pronto, la idea prendió entre sus compañeros, que comenzaron a ordenar su comida “como Sandwich”.
DE EUROPA A EE.UU.
Sin embargo, no fue hasta un siglo más tarde que la revolución industrial, la inmigración masiva y ciertos avances en la tecnología gastronómica transformaron ese bocadillo de palacetes en la más popular de las comidas populares: con epicentro en una Nueva York enriquecida por la llegada de hombres y mujeres de todos los puntos de Europa, cada cual con sus propias tradiciones, fue en esta época (entre 1850 y 1900) y en aquel lugar (la costa este de los Estados Unidos) donde nacieron los panchos, las hamburguesas, los bagel & lox y la mayoría de los sándwiches que hoy conocemos como canónicos.
Pero la magia del sándwich es que uno no necesita ir hacia ellos sino que, como decía Pappo, vienen hacia uno. No es necesario ir a Manhattan para probar un buen pastrami on rye o a Estambul para deleitarse con un dönner kebbab. No solamente porque, globalización mediante, en Buenos Aires hay una buena oferta que acapara prácticamente todas las variedades de sándwiches posibles, sino que uno puede (y es recomendable) hacerlos en su propia casa. Allí, en el ámbito privado, por precios muchas veces irrisorios, uno puede prepararse los mejores bocadillos, ya sea imitando los clásicos como inventando propias, en función a los ingredientes disponibles y los caprichos. 

CIRCUITO SANGUCHERO
Por eso, hacemos una recorrida por la historia y la actualidad de los sándwiches, recomendando los mejores lugares donde probarlos en esta ciudad y alrededores, aunque sugerimos incursionar creativamente en el DIY (“do it yourself”). Las posibilidades son infinitas y el único límite es la imaginación (además de la mayonesa que es peor que Hitler y arruina todo lo que toca). 
Panchos. Hay que remontarse al poeta Homero para encontrar la primera referencia histórica a las salchichas. En la Ilíada las describe como uno de los alimentos que comían los soldados griegos durante el legendario sitio de Troya. Siglos más tarde, el emperador Nerón las tenía entre sus platillos favoritos y la expansión del Imperio Romano llevó la técnica a todos los puntos de Europa. Pronto, cada ciudad tuvo su propia variedad de embutido, tan diferentes entre sí que utilizaban el nombre del lugar de origen: de allí vienen el salame de Milán, la longaniza calabresa, la pamplona (de Pamplona) y demás. Entre estos embutidos con D.O.C., en Alemania se hicieron muy populares dos tipos de salchicha no-curadas: las wieners (vienesas) y las frankfurters (de Frankfurt, evidentemente), que son consideradas el papá y la mamá de las salchichas modernas. La afluencia de inmigrantes alemanes a los Estados Unidos llevó la receta, que pronto se popularizó acompañada de pan y mostaza: los partidos de baseball y las grandes ferias mundiales terminaron de volverlo un clásico callejero. En Buenos Aires, donde se hicieron masivos en la década del noventa los panchos de mala calidad (con la llegada de los super-panchos en cada kiosco y los locales con cien mil salsas tipo Peter’s), vivimos ahora una nueva época de oro, donde uno puede encontrar al menos media docena de spots donde probar panchos de primera, muchas veces acompañados de un buen trago. Pero el mejor, histórico, sigue siendo Pancho Coquito, desde hace 50 años en Belgrano 92, frente a la estación de trenes de San Isidro, sirviendo los panchos más increíbles del país.
Bagel & Lox. Lo que hoy es uno de los sándwiches más lujosos en la carta de la mayoría de los delis, nació hace siglo y medio como una alternativa barata y kosher al arenque que estaban acostumbrados a comer los inmigrantes de Europa Oriental que llegaron al nuevo mundo. Ahumado (al estilo de los nativos americanos), en salmuera (el auténtico lox) o conservado con el método nórdico tipo gravlax, el salmón es una exquisitez y combina como los dioses con el bagel, ese pan que se hierve antes de hornear para lograr una combinación única de crocante y suavidad. En Buenos Aires hay varios lugares donde lo sirven, al estilo neoyorquino. Los mejores, en los dos bares emblemáticos de Villa Crespo, nuestro propio Queens personal: tanto La Crespo (Thames 612) como Café Crespín (Vera 699) ofrecen sus versiones de este plato (también son lugar obligado para saborear otro sándwich de origen similar, el de pastrami). Como todos, el bagel con salmón también puede hacerse en casa: un buen pedazo de salmón fresco curado con eneldo, sal, azúcar y pimienta entre 24 a 72 horas en la heladera es todo lo que se necesita para hacer tu propio lox.
Milanesa. Europea de nacimiento y argentina por adopción, la milanga es uno de los platos nucleares de la gastronomía popular porteña del siglo pasado. Aunque la técnica ya se aplicaba en el viejo mundo (las schintzel vienesas, las cottoletas italianas), fue en combinación con la excelente carne pampeana que este bocado se volvió un clásico que se consigue en cualquier bodegón o minutería que se precie de tal. Su versión entre panes, sola o acompañada de lechuga, tomate, queso, jamón y/o huevo frito, es un clásico en buffetes escolares y de clubes, bares y cafeterías, con calidad dudosa. En Buenos Aires hay literalmente miles de lugares donde comer una buena milanesa en sándwich, pero hay que tener cuidado: las chances de encontrar una suela de zapato mal acompañada por pan viejo y lechuga algo marchita es relativamente alta. Para ir a seguro, un clásico es el Paulín (Sarmiento 635, Microcentro), donde un “Patagónico”, con queso, puerros y panceta, alimenta a dos personas adultas con buen apetito.
Hamburguesas. Compite cabeza a cabeza con el pancho por ser el sándwich más popular y extendido del mundo, de la mano de grandes cadenas multinacionales. Pero la hamburguesa es mucho más que eso: las hay de vaca, de cerdo, de pollo, de cordero, de pescado y vegetales; con una infinita combinación de ingredientes, salsas, agregados y panes. Más que ningún otro sándwich, la hamburguesa es un universo en sí mismo. Un universo aceitoso y lleno de sabor. Su origen se remonta a las tribus mongolas, de ahí a Rusia, de ahí al puerto de Hamburgo, principal punto de salida de la Europa decimonónica y de ahí, finalmente, a Nueva York, donde los restaurantes portuarios comenzaron a ofrecer el hamburger steak para atraer a los marineros que llegaban de los viajes. El tiempo, la refrigeración y las máquinas que permiten moler la carne mecánicamente hicieron que, pocas décadas más tarde, se transformara en el plato más típico de los Estados Unidos (y en el camino, que se invente nada más y nada menos que la producción de comida en cadena y el fast food). Aquí, en los últimos años, la hamburguesa dejó de ser sinónimo de comida chatarra y grandes cadenas internacionales. Hoy, en Buenos Aires, siguiendo una corriente que es furor en todo el globo, cada vez son más los lugares que ofrecen versiones deluxe de este plato. Desde bares de tragos (el Doppel, el 878 y Duarte, en San Telmo y Palermo, sirven algunas de las mejores de la ciudad) hasta locales especializados a lo largo y ancho del mapa. De estos recomendamos Pérez H (Defensa 425, San Telmo), Tierra de Nadie (Avellaneda 588, Caballito) y las mejores: las del palermitano Burger Joint (Borges 1776).
EL DE BONDIOLA: CAPO PORTEÑO
Llegó para quitarle el trono al choripán, hasta hace poco rey indiscutido de la comida callejera porteña. Aunque el “chori” sigue teniendo una carga simbólica irremplazable en actos políticos y partidos de fútbol (acaso las dos actividades masivas más comunes en este país), la bondiola se vende más en los carritos de Costanera, según demostró un informe televisivo hecho hace algunos años por el inefable Chiche Gelblung. Más que ningún otro sándwich, se recomienda hacerlo en casa: a la parrilla (tip: asar la bondiola entera, sin cortarla hasta que no esté a punto, en lugar de tirar los bifes sobre el fierro) o al horno, braseada, hasta que se deshilache. Si no tenés ganas de ponerte a cocinar, el mejor sándwich de bondiola de la ciudad se come en El Litoral, una parri de taxistas en la esquina de Pasco y Moreno (Balvanera), donde sirven un monstruo maravilloso de varios pisos de carne. No te olvides de pedir salsa criolla. 
Por Nicolás Lantos
Texto e imagenes Planeta Joy



Los Petersen: una brigada Brancaleone gastronómica

Por Alejandro Maglione | amaglione@lanacion.com.ar - @MaglioneSibaris | Especial para ConexiónBrando

Tuve la suerte de entrevistar en La Isla de los Sibaritas a Roberto y Chistian Petersen. Esto me llevó a pensar en mirar a los hermanos Roberto, Christian y Lucas, desde una vereda poco usual, que en este caso viene a ser el esfuerzo conjunto de una familia por sobrevivir y crecer profesionalmente, cuando los vientos de la vida soplaban en contra. Sobre todo es interesante escucharlos cuando falta poco para que les toque recibir en el restaurant de la Sociedad Rural en Palermo, a los hermanos Roca, en su gira mundial para dar a conocer la comida que se sirve en el mejor restaurante del mundo, según una encuesta de la revista Restaurant de Londres: el Celler de Can Roca. 

Uno los sigue recordando por su paso por la televisión, gracias a que el canal de televisión para el que grabaron varios programas, tiene la generosidad de repetirlos a altas horas de la noche con mucha frecuencia (el horario principal lo están reservando para "resultones" que nos enseñan a hacer sándwiches de jamón.). Allí se los vio cocinando a dúo a Roberto y Christian, y luego se dedicaron a generar programas de banquetes en los lugares más insólitos del país. Pero de allí a ser los que tienen a su cargo el montaje para la obra culinaria de los Roca, ha corrido mucha agua bajo el puente, que ellos supieron navegar y aprovechar con talento y enorme esfuerzo. (continua)


Texto e imagen Conexion Brando