jueves, 4 de noviembre de 2010

El Maestro Paco Torreblanca en Chile


Hacer de la repostería un arte. Es esa la misión que por determinación o azar, lleva en sus manos el Maestro Paco Torreblanca, quien sorprende con sus creaciones culinarias de belleza tal, que fácilmente pasan de una mesa común al salón principal del museo más importante.

Repostero accidental (ya que su padre lo envió, a los doce años, a estudiar a París con un amigo suyo), Paco Torreblanca pasó de querer criar gallinas y conejos y tener una pequeña pastelería a abrir cada vez más locales con sus hijos y a ser considerado el mejor repostero de Europa.

Tras años trabajando en su confitería de Elda, ‘Totel’, que sigue siendo su centro de operaciones, la fama le llegó en 2004, cuando recibió el encargo de hacer la torta que pondría la guinda al enlace entre el príncipe Felipe y Letizia Ortiz.

(continua)


Fuente IMAGEN y TEXTO: IANSA.CL