domingo, 24 de octubre de 2010

La ONU quiere que comamos insectos


Los gusanos de la harina no son tales gusanos, sino las larvas del escarabajo molinero.Peter Halasz

IMAGEN:Publico.es

La FAO impulsa un programa para extender la producción industrial de insectos como nueva fuente de alimento


JAVIER YANES MADRID 24/10/2010 08:00

Su contenido en proteínas es comparable al de la carne y su cantidad de fibra es aún mayor. Son ricos en ácidos grasos poliinsaturados de cadena corta, hierro, calcio, vitaminas del grupo B y minerales. Su composición de aminoácidos es incluso mejor que la de cereales y legumbres. Con tales argumentos, los expertos de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) se han propuesto promocionar el último hallazgo en materia de nutrición. Y no se trata de un escaso y caro producto exótico, sino de algo tan a mano que a menudo simplemente se aparta de un manotazo: insectos.

Los chapulines (saltamontes) de México y los bichos fritos en los puestos callejeros de Asia son viejos conocidos de los viajeros occidentales. Pero en el mundo desarrollado, los insectos no pasan de ser una extravagancia para paladares deseosos de nuevas experiencias. En cambio, en África, Asia y Latinoamérica, más de 1.000 tipos de insectos entran en la dieta de 2.500 millones de personas, según datos de la FAO. Son accesibles y nutritivos, muchos se consideran un manjar, y en algunos países mueven millones. Según el brazo de la ONU, cada año se cosechan 9.500 millones de orugas de mariposa emperador en los 20.000 kilómetros cuadrados de bosques de mopane [un tipo de árbol] del sur de África. Las orugas se comen secas, fritas, cocidas o ahumadas. Del beneficio, estimado en 85 millones de dólares, el 40% se queda en manos de los recolectores, sobre todo mujeres rurales sin recursos que encuentran en estos insectos una fuente de ingresos y de proteínas.

(continua)


Fuente: Publico.es