martes, 11 de mayo de 2010

Espumantes: sofisticación, secretos y burbujas

Desde el Centro de Enólogos de Buenos Aires brindan las claves para aprovechar todo el potencial de esta bebida que no sólo está limitada a los festejos. Claves para saber cómo servirlos, con qué maridarlos y conocer cuáles son las variedades que mejor se adaptan a cada paladar


De acuerdo a la clasificación de vinos general, éstos se dividen en dos grandes grupos: los vinos tranquilos, donde se encuentran los tintos, blancos y rosados; y los vinos especiales, entre los que se sitúan los generosos, licorosos generosos, dulces naturales, gasificados, y espumosos naturales.


Un poco de historia

Dom Perignon es el hombre que aparece como el creador de esta legendaria bebida. Nacido en el año 1638, tomó los hábitos de Benedictino y al ser consagrado, fue nombrado ecónomo de la abadía de Hautvillers por lo cual tenía a su cargo la administración de las bodegas.

Monjes españoles acostumbraban a vacacionar en la abadía, y entre los elementos comunes que llevaban se encontraban botas de vino, las cuales eran cerradas con un tapón que llamó poderosamente la atención de Dom Perignon.

Dicho tapón o corcho provenía de la planta de alcornoque. Así fue que éste monje reemplazó al antiguo tapón de madera utilizando el corcho que, junto con la creación de una botella de vidrio grueso, permitió que la segunda fermentación pueda realizarse dentro de ésta dando origen al vino francés por excelencia: el champagne.
(continua)

Fuente: IProfesional.com