miércoles, 15 de diciembre de 2010

Ada Concaro ,




Gracias Ada, por todo lo que nos diste, nos enseniaste y por tu humildad.
No dudo que "alla arriba" seguiras haciendo de las tuyas, junto a todos los queridos cocineros que partieron antes
Mis condolencias a su familia y amigos mas intimos

Aqui les dejo un articulo de La Nacion , cuando Ada cumplio 40 anios con la cocina



Historia de los sabores porteños


La legendaria chef Ada Concaro cumple 40 años con la cocina y repasa la evolución del gusto en la segunda mitad del siglo XX

Por Hugo Beccacece
De la Redacción de LA NACION

A los católicos que comulgan no se les escapa el carácter sagrado de la comida y algo semejante ocurre con los feligreses de otras religiones. Hasta para los ateos el pan que comemos tiene una poderosa carga simbólica: es expresión de la tierra donde nacimos y también de las costumbres de la sociedad en la que hemos crecido y desarrollado nuestras vidas.

La alimentación está estrechamente enlazada con la identidad cultural de un pueblo. La carta de un restaurante y los recuerdos de los almuerzos familiares resumen nuestras experiencias personales y las históricas, a la manera de un libro escrito con sabores. Por eso, el hecho de que Ada Concaro, chef de primer nivel, cumpla cuarenta años con la cocina y lo celebre con un festival de degustación en Tomo I, su célebre restaurante de la avenida Carlos Pellegrini, tiene una particular trascendencia.

Ella es protagonista y testigo de los cambios que sucedieron en el paladar de los porteños durante cuatro décadas y de las relaciones de la gastronomía con la economía, la política, la tolerancia social, la aceptación de lo diferente y las protestas ecológicas.

Cuando se escucha hablar a Ada Concaro de todo lo que ocurrió en esos cuarenta años de actividad profesional, se advierte que desde la cocina, sin apartarse de los intereses de ese laboratorio de gustos, aromas, cacerolas y marmitas, se puede contar la historia no sólo de Buenos Aires, sino también del país, porque las vicisitudes políticas y culturales de la comunidad se han visto perfectamente reflejadas en las ollas límpidas y brillantes como espejos de Tomo I.
(continua)

La Nacion