sábado, 17 de octubre de 2009

Valle de Aosta -comidas tipicas y algo mas -

Dice la leyenda que el gigante Gargantúa había sido, en tiempos, el amo y señor del Valle de Aosta, una pequeña comunidad autónoma ubicada en el corazón de los Alpes, al noroeste de Italia, haciendo frontera con Francia y Suiza. En aquellos tiempos, los ríos eran de leche y los niños jugaban con canicas de mantequilla y anillos de queso. Hoy, los ríos son de agua y las canicas de cristal, porque Gargantúa era sólo un producto de la imaginación popular incorporada al acervo literario por François Rabelais.

Pero algo de la magia del personaje tradicional está todavía presente en el valle, principalmente en la mesa y los platos típicos de la alta montaña: el lardo, la mocetta (lomo de ciervo embuchado), la polenta (harina de maíz con mantequilla y queso fundido), la zuppa alla valpellinentze (sopa típica), las fresse (rollitos de col rellenos de menudillos y uvas pasas), la cotoletta alla valldostana (ternera, jamón dulce y queso Fontina), el riso al salto con fave e fonduta, el bordin (salchicha de cerdo hecha con sangre), el salamini, el tomino saporito, la trucha en escabeche, la carne de caza, las castagne calde o la crema di cogne (parecido a las natillas).

Además, todos los martes existe la tradición de comer pescado fresco y marisco, directamente llegado del puerto de Génova, en un ritual similar al de la paella de los jueves en España.

A ello ha de añadirse el excelente queso Fontina, elaborado con leche de vaca de raza pezzatta y curado en una antiguas minas de cobre, así como los vinos de la región -se cultivan uvas pinot noire, petit rouge, neyret, vien de nus...- e incluso champán.

(continua)


El Confidencial