sábado, 15 de noviembre de 2008

Apasionado




Fotos Ramiro González


11 de noviembre de 2008p
Isidoro Dillon vive por y para la cocina. Nacido en La Plata, se radicó en Suecia para desempeñarse en dos restaurantes top.

El 2001, un año caótico de tintes apocalípticos para el país, lo marcó para siempre y le provocó un gran cambio en su mentalidad. Como él mismo confiesa, desde entonces, nunca fue la misma persona. Tras años de incertidumbre, sufrimiento y dolor, el joven Isidoro Dillon fue sometido a un complicado trasplante de riñón que, a pesar de los pronósticos, superó satisfactoriamente. Todo el proceso fue muy duro para mí y para toda mi familia. Gracias a Dios, pude salir de esta situación que me ayudó a crecer como persona y como profesional. Aprendí de la angustia y hoy puedo afirmar que soy el fiel reflejo de aquel momento: una mezcla de pasión, trasgresión, sensibilidad y complejidad, explica con efusividad.  Modelo y diseñador gráfico -se considera un arquitecto frustrado-, Isidoro encontró, a partir de esta situación límite, la felicidad en la cocina, su gran pasión. Obsesivo, perfeccionista y, sobre todo, muy creativo, dice que vive por y para su trabajo. Busco progresar día a día. Quiero destacarme y ser el mejor, a través de la originalidad de mis platos, que nunca repito (hace alrededor de 240 por año).

(continúa)


Cuisine&Vins